C-18 SUPERVISION DE PROYECTO SUPERVISION DE DIRECCION DE OBRA

1ª EDICIóN: 1979 / 2ª EDICIóN: 1984 / 3ª EDICIóN: 1993 / 4ª EDICIóN: 1996 / 5ª EDICIóN: 2003 / 6ª EDICIóN: 2010 / 7ª EDICIóN: 2014 / 8ª EDICIóN: 2018

 


En años recientes ha comenzado a ser requerida la prestación del servicio profesional de supervisión. Pueden ser varios los motivos de esta demanda: comitentes que delegan en un profesional el seguimiento y control de la labor de otro profesional y con mayor frecuencia, quienes por alguna razón no encargan la dirección de obra al Director de proyecto pero advierten la conveniencia de que éste supervise la materialización de su proyecto.

 

Este trabajo brinda guías para el cumplimiento de un encargo de supervisión y la opinión del Consejo con respecto a los alcances, limitaciones y comportamientos éticos a tener en cuenta por el Supervisor.

 


Nota preliminar

 

El Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo ha considerado necesario actualizar las defi-niciones y honorarios de los servicios profesionales para adecuarlos a los requerimientos de la práctica profesional en la actualidad. En consecuencia y en base a las facultades conferidas por el Decreto-Ley 6070/58, elaboró el documento (A-115) Honorarios sugeridos CPAU, cuyas disposiciones son  recomendadas pero no obligatorias

 

Los textos de la edición 2018 del Mepa guardan relación con el contenido de dicho documento en lo referente a roles, servicios, tareas y honorarios profesionales, al igual que los dictámenes que emite el Consejo como respuesta a oficios judiciales, consultas de comitentes y matriculados.

 


DOCUMENTOS DE LA SERIE "A" RELACIONADOS CON ESTE DOCUMENTO

 

(A-115) Honorarios sugeridos CPAU

(A-309) Contrato de supervisión

 


INDICE

 

1

El rol

 

2

Tareas del Supervisor

 

3

Relaciones con el comitente

 

4

Relaciones con el Supervisado

 


1

EL ROL

 

Supervisión es la función que desempeña el profesional contratado por un comitente para que le asesore e informe si la gestión y los trabajos en ejecución por otro profesional, a quien el comitente efectuó el encargo de un servicio profesional, son realizados de acuerdo con la documentación contractual y la normativa vigente. La actividad del supervisor es ejercicio profesional.

 

En este punto se considera conveniente establecer la diferencia entre los servicios profesionales de supervisión y auditoría. En el documento “C.19 Auditoría de proyecto/Auditoría de dirección de obra” se define Auditoría como: la función que desempeña el profesional contratado por un comitente para que le informe si la gestión y/o los trabajos realizados por otro profesional, a quien el comitente efectuó el encargo de un servicio profesional, fueron realizados de acuerdo con la documentación contractual y la normativa vigente.

 

A partir de las definiciones precedentes se intenta aclarar el objeto y los alcances de ambos servicios: la Supervisión se ejerce sobre la gestión de trabajos en ejecución y la Auditoría sobre trabajos ya realizados, aunque en la práctica no siempre es fácil precisar estos límites e inclusive algunos encargos pueden comprender tareas propias de ambos servicios profesionales.

 

Aunque un arquitecto puede ejercer supervisión sobre otros servicios profesionales que las incumbencias reconocen a la profesión, este documento trata principalmente sobre las supervisiones de proyecto y de dirección de obra, aunque puede ser aplicable, en varios aspectos, a otros servicios profesionales. En este documento se denomina Supervisor al arquitecto que ejerce la supervisión y Supervisado al profesional sobre quien se ejerce la supervisión.

 

La supervisión tiene por objeto que el proyecto y/o la dirección de la obra se desarrollen dentro de las estipulaciones del programa de requerimientos, siguiendo los lineamientos de las etapas previamente aprobadas, las disposiciones del contrato de supervisión y las directivas que el comitente proporcione posteriormente. 

 

En la mayoría de los casos la gestión del Supervisor suele incluir las siguientes acciones:

  • actuar de interlocutor entre el comitente y el Supervisado, canalizando las directivas del primero y las consultas y pedidos del segundo 
  • realizar el seguimiento de la gestión del Supervisado para comprobar que tanto la gestión como los trabajos a su cargo se realicen de acuerdo con la documentación contractual y la normativa vigente,
  • brindar asesoramiento al comitente en todos los aspectos técnicos en relación con el proyecto y/o la dirección de obra y especialmente con respecto a la introducción de modificaciones de diseño, de especificaciones con respecto a iniciativas o propuestas del Supervisado o del mismo comitente.

 

Es necesario que el Supervisor cuente con conocimientos y experiencia en relación con las tareas objeto de supervisión y la temática del proyecto y que está en conocimiento de:

  • las obligaciones contractuales del Supervisado.
  • los trabajos aprobados previamente por el comitente y otros antecedentes, si los hubiere.
  • la doctrina del CPAU con respecto al proyecto y/o dirección de obras, a cuyas disposiciones se debe remitir, excepto cuando el contrato de supervisión dispone otra cosa.
  • la doctrina del CPAU con respecto a supervisión.

 

Las funciones del Supervisor no son ejecutivas y deben limitarse a informar y asesorar al comitente, debe abstenerse de proporcionar directivas o dar órdenes al Supervisado y de opinar en materia de diseño, salvo que el Supervisado o el comitente lo consulten o cuando considere que existan desviaciones o incumplimientos al proyecto sin el acuerdo del comitente.

 

El Supervisor no debe asumir responsabilidades por la gestión ni por la calidad técnica de las tareas y trabajos que son propias y de exclusiva responsabilidad del Supervisado y no puede tener relaciones personales, profesionales o comerciales con el mismo.

.

La supervisión de proyectos y/o de dirección de obras puede presentar las siguientes variantes, entre otras:

  • supervisión de proyecto y/o de dirección de obra
  • supervisión de dirección de obra ejercida por el autor del proyecto
  • supervisión sobre las tareas involucradas en un contrato de proyecto y construcción.

 

En base a la amplia variedad de posibilidades es necesario que en cada encargo se establezcan las tareas a cargo del Supervisor, sus alcances y limitaciones, evitando la superposición de sus obligaciones con las de los profesionales responsables del proyecto o de la dirección de obra que podrían atentar contra los objetivos del proyecto y dar lugar a cuestiones de ética. 


2

TAREAS DEL SUPERVISOR

                                    

El contenido de este apartado tiene por objeto ofrecer al arquitecto una guía para acordar con el comitente los alcances de su prestación profesional y obrar de ayuda memoria en el ejercicio de sus funciones como supervisor. Debe tenerse en cuenta que los listados han sido previstos para una supervisión que abarca desde el proyecto hasta la terminación de la obra, cuando lo usual es que se refiera solo a determinadas etapas o aspectos específicos, p.ej.: supervisión del proyecto o de la certificación de obra.

 

Recopilación de información

En esta etapa el Supervisor, según los casos, debe tomar conocimiento de lo siguiente:

  • contrato Supervisado / Comitente
  • programa de necesidades
  • disposiciones de los Códigos de Planeamiento y de Edificación que afectan al proyecto [*]
  • disposiciones de empresas prestatarias de servicios públicos que afectan al proyecto    [*]
  • requisitos técnicos, legales, económicos y comerciales condicionantes del proyecto
  • documentaciones de anteproyecto y/o proyecto
  • documentaciones de licitación, consultas realizadas por los interesados y respuestas a las mismas
  • ofertas recibidas e informe con evaluación de las ofertas preparado por el Supervisado
  • el o los contratos de construcción
  • en su caso, el estado y condiciones que presenta la obra o el edificio terminado, actas, órdenes de servicio, notas de pedido, liquidaciones presentadas por el/los contratistas y certificados emitidos por el Supervisado, actas de recepción de obra y toda otra comunicación intercambiada por el Supervisado con el/los contratistas y con el Comitente en relación con el trabajo realizado

Los conceptos precedentes debe proporcionarlos el Comitente excepto los indicados [*]

 

Etapas del proyecto

Con respecto a las distintas etapas del proyecto las tareas principales del Supervisor consisten, entre otras, en:

  • comprobar que la documentación comprende los documentos gráficos y escritos requeridos en el contrato Supervisado / Comitente y/o la normativa oficial
  • comprobar que planos y especificaciones reúnen la información necesaria y exhiben la debida consistencia, coherencia y ajuste entre sí

 

Etapa adjudicación de la obra

Con respecto a esta etapa las tareas principales del Auditor consisten, entre otras, en:

  • comprobar que la o las documentaciones de licitación comprenden los elementos de la documentación de proyecto necesarios
  • comprobar que la gestión del Supervisado respeta los procedimientos propios de esta etapa, como p.ej.: evaluación de antecedentes de las empresas invitadas, respuestas de las consultas recibidas, análisis técnico-económico de las ofertas, informe con la evaluación de las propuestas
  • comprobar que el Supervisado verifica el ajuste entre el contrato de construcción y la documentación de licitación, la oferta del adjudicatario y eventuales acuerdos de último momento.

 

Etapa dirección de obra

Con respecto a esta etapa las tareas principales del Supervisor consisten, entre otras, en:

  • comprobar el ajuste entre la obra ejecutada o en ejecución y las disposiciones del Código de Planeamiento, del Código de Edificación y la restante normativa vigente
  • comprobar el ajuste entre la obra ejecutada o en ejecución y los planos y especificaciones de la documentación contractual
  • comprobar el ajuste de los plazos de construcción y el plan de trabajo
  • comprobar la certificación de obra en relación con los avances de la construcción y los precios contractuales
  • comprobar la determinación de nuevos precios y el encargo de modificaciones, adicionales y economías.

 


3

RELACIONES CON EL COMITENTE

 

El Supervisor debe cumplir los términos del contrato con su comitente y mantenerlo informado del avance de los trabajos del Supervisado.

Para mantener una fluida comunicación con el comitente y facilitar su gestión, es conveniente que el Supervisor adopte rutinas como las siguientes:

  • evaluar, antes de aceptar el encargo, las condiciones en que se basará el trabajo, solicitarle que informe la designación al Supervisado y suscribir un contrato (A-309) 
  • acordar que no solicite o permita, sin su conocimiento, modificaciones, agregados o supresiones a etapas previamente aprobadas, con el objeto de no dificultar su gestión
  • presentar informes periódicos y mantener reuniones frecuente para tenerlo al tanto de la gestión y someter a su consideración cuestiones en consulta
  • entregarle copia de las minutas redactadas luego de cada reunión que incluyan la información intercambiada, observaciones realizadas y temas acordados  

 

Honorarios y gastos especiales

 

Al proponer el honorario conviene que el Supervisor puntualice aquellas tareas profesionales y gastos especiales no incluidos dentro del encargo ni contemplados por el honorario, los cuales, según su experiencia podrían surgir posteriormente, por ejemplo la necesidad de consultas con especialistas. No hacerlo puede luego originar desacuerdos, pues el comitente, por desconocimiento o inexperiencia, podría suponer que tales conceptos estaban incluidos. 

 

Los honorarios por supervisión son sugeridos en el documento Honorarios sugeridos CPAU (A-115-08-01) y (A-115-08-02). La envergadura y complejidad del proyecto y/o de la obra, así como las obligaciones que contrae el Supervisor son las variables que se debe tener en cuenta para evaluar el honorario.

 

Modelo de contrato de supervisión

 

El Consejo ha editado el documento Contrato de supervisión (A-309), para usar indistintamente para supervisión de proyecto, de dirección de obra o de proyecto y dirección de obra.

 

La estructura y ordenamiento del documento es idéntica a la de los restantes modelos de contrato editados por el Consejo y como ellos es de uso recomendado pero no obligatorio. El modelo de contrato comprende:

  • un encabezamiento para incorporar la identificación y domicilio de las partes.
  • nueve cláusulas, que presentan las siguientes características:
    • cuatro están constituidas por textos cerrados con disposiciones que incluyen condiciones generales, la doctrina del Consejo y que no requieren complemento alguno,
    • ­ cuatro incluyen disposiciones con espacios libres para incorporar la información específica del encargo.
    • ­ una cláusula final, denominada “Otros acuerdos de las partes”, que es el lugar indicado para que las partes registren: a) los agregados y supresiones que se consideren necesarios para ajustar las disposiciones del contrato a requerimientos específicos del encargo, b) disposiciones adicionales.
  •    el cierre, para incorporar el lugar y fecha de la firma del contrato

 


4

RELACIONES CON EL SUPERVISADO

 

Con el objeto de establecer las mejores relaciones con el Supervisado, facilitar su gestión y encuadrar su actividad dentro de comportamientos éticos se recomienda al Supervisor:

  • mantener una reunión con el Supervisado, previo a la aceptación del encargo, con el objeto de aclarar los alcances de su intervención 
  • acordar y adoptar, de común acuerdo y sin afectar la fluida y necesaria comunicación habitual, procedimientos para intercambiar información, sistematizar los tipos de reporte y su periodicidad.
  • realizar visitas programadas al Estudio del Supervisado para interiorizarse del avance de los trabajos y de las variantes que puedan surgir en materia de diseño y atender y/o trasladar sus consultas al comitente
  • redactar, luego de cada reunión con el Supervisado, minutas que incluyan fecha y lugar, información intercambiada, observaciones realizadas, temas acordados y temas cuyo tratamiento queda pospuesto; remitir copias al Comitente y al Supervisado,  
  • programar y realizar visitas a obra junto con el Supervisado, periódicas y a la vez planificadas de forma tal que cubran el inicio, las etapas constructivas más importantes y las recepciones de obra,
  • redactar, luego de cada visita a obra, minutas que incluyan el progreso de los trabajos y su avance en relación con el plan de trabajo vigente y las observaciones y sugerencias realizadas; remitir copias al Supervisado y al Comitente,
  • comunicar al Supervisado los incumplimientos, desviaciones, errores u omisiones advertidos en su gestión y que deberá informarlo al comitente en caso que dichas observaciones sean desatendidas tal como está dispuesto en el Código de Etica. 
  • el Supervisor debe desempeñar su rol con pleno conocimiento de los roles ajenos, dentro de un marco caracterizado por el respeto y un elevado comportamiento ético. El Supervisor debe ajustar su actividad a las disposiciones del Código de Etica, el cual, aunque no se refiere precisamente al rol del Supervisor, le es aplicable pues el mismo Código lo establece cuando en su apartado 1.1 dispone: “Los agrimensores, arquitectos e ingenieros en todas sus diversas especialidades, están obligados, desde el punto de vista ético, a ajustar su actuación profesional a los conceptos básicos y a las disposiciones del presente Código.”